En Año Nuevo, una figura redonda y roja comprada en una tienda y colocada sobre el altar doméstico o sobre la repisa.
Tiene los dos ojos en blanco. Se pinta uno con tinta al formular un deseo y, si el deseo se cumple, se pinta el otro.
Eso es el daruma. Una imagen que, en algún momento, todo el que recorre el paisaje japonés ha visto.
Detrás de ese muñeco hay un personaje: Daruma Daishi, el patriarca del Zen.
Qué clase de figura es
A diferencia de los nyorai, bosatsu, myōō y tenbu vistos hasta ahora, Daruma Daishi es un monje histórico real.
«Daruma» transcribe el nombre sánscrito Bodhidharma (菩提達磨). La tradición lo sitúa hacia los siglos V-VI, originario de una familia real de la India, monje budista que viajó a China y transmitió allí las enseñanzas del Zen (Chan).
Se le ha atribuido:
- El espíritu del Zen — el zazen y la intuición del despertar.
- La voluntad inquebrantable — la determinación que no cede ante ninguna dificultad.
- La fortuna popular — en la creencia común, símbolo del éxito y de los deseos formulados.
A diferencia de los nyorai o los bosatsu, Daruma ocupa una posición singular: es a la vez una persona y un objeto de devoción.
De la India a China
La tradición lo presenta como tercer hijo de un rey de la India; se hizo monje joven y dedicó muchos años a la práctica.
Cruzó el mar hasta China y se dice que llegó al reino sureño de Liang hacia el año 520.
De Liang pasó al norte, al reino de Wei, y se instaló en el monasterio de Shaolin, en el monte Song (Sūzan), donde practicó el menpeki kunen — nueve años de zazen frente a la pared.
Más tarde transmitió la enseñanza a su discípulo Huike (Eka), y de ahí arrancó la tradición del Zen en el este de Asia.
Los nueve años frente a la pared
El relato más conocido sobre Daruma es el de los nueve años de meditación frente a la pared.
En una cueva del monasterio de Shaolin, Daruma se sentó orientado hacia la pared, sin moverse. Durante nueve años, dice la leyenda, apenas se movió, hasta el punto de que las piernas se le pudrieron.
Eso se ha contado como la razón de que el daruma, el muñeco japonés, tenga la forma redonda, sin extremidades.
Es, por supuesto, una leyenda. Más que un hecho histórico, conviene leerla como representación simbólica del espíritu inquebrantable de Daruma.
El significado del daruma
A partir del periodo Edo (1603-1868), se difundió en Japón el muñeco daruma, inspirado en este personaje.
Sus rasgos:
- Forma redonda — el espíritu del nana-korobi ya-oki, «caer siete veces, levantarse ocho».
- Color rojo — en origen, el del manto de Daruma; luego, color contra los infortunios.
- Ojos en blanco — al formular un deseo se pinta el ojo izquierdo (a la derecha del observador); si el deseo se cumple, el otro.
- Cejas y barba marcadas — el rostro severo de Daruma.
La propia estructura de «caerse y levantarse» encarna la voluntad inquebrantable. Exámenes, negocios, elecciones, oraciones familiares — el daruma se ha convertido en parte de la vida cotidiana japonesa.
Daruma como imagen de templo
Más allá del muñeco popular, también existen imágenes de Daruma en los templos.
Rasgos de la imagen:
- Apariencia monástica — con la cabeza rapada y el manto.
- Cejas espesas y barba — rasgos de un monje venido del oeste.
- Ojos grandes — la fuerza de la voluntad.
- Sentado frente a la pared en una cueva — «Daruma frente a la pared» (menpeki Daruma).
En los templos Zen, Daruma encabeza la genealogía de los patriarcas y suele ocupar un lugar como imagen venerada.
Relación con las escuelas
Escuelas que reclaman a Daruma como patriarca:
- Zen (Sōtō, Rinzai, Ōbaku)
El Zen llegó a Japón en el periodo Kamakura (1185-1333). Eisai trajo el Rinzai, Dōgen, el Sōtō, y a partir de ahí se asentaron las escuelas japonesas del Zen.
En todas ellas, Daruma figura como soshi (patriarca), y la genealogía se transmite como «patriarca → Eka → … → Eisai/Dōgen».
El Daruma-ki
Cada año, el día 5 de octubre (en el calendario tradicional), los templos Zen celebran el Daruma-ki.
Es un oficio en conmemoración del aniversario tradicional de la muerte de Daruma. Algunos templos lo abren a los fieles.
Dónde encontrarlo en un templo
Templos representativos:
- Sōji-ji (Yokohama, Kanagawa) — gran sede del Sōtō. Imagen de Daruma entre los patriarcas.
- Eihei-ji (Fukui) — la otra gran sede del Sōtō.
- Kenchō-ji y Engaku-ji (Kamakura) — grandes templos Rinzai.
- Shōrin-zan Daruma-ji (Takasaki, Gunma) — origen del «Daruma de Takasaki».
- Katsuō-ji (Osaka) — célebre por los kachi-daruma (daruma de la victoria).
- Shirakawa Daruma-ichi (Fukushima) — cultura de los daruma como amuleto.
El Shōrin-zan Daruma-ji lleva el nombre del propio Daruma y se llena cada enero con el «mercado de los daruma».
Para cerrar
Daruma Daishi ocupa una posición particular: no encaja en las categorías budistas, pero ha permanecido firmemente como objeto de devoción.
No es un ser trascendente, como un nyorai o un bosatsu. Es un monje que vivió en la historia, cuya figura inquebrantable ha seguido viviendo en el paisaje japonés bajo otra forma: la del muñeco daruma.
Al pintar el ojo de un daruma en Año Nuevo, recordar que detrás hay el relato de un monje que, según la tradición, miró una pared durante nueve años, da otro tono a esa pequeña figura roja.