En Tsurumi, Yokohama, al fondo de un barrio residencial, un vasto recinto. Pasillos largos, un bosque denso, decenas de monjes en silencio.
Es la gran sede de la escuela Sōtō, el Sōji-ji.
En el centro del pabellón principal, bañado por una luz tranquila, se venera una imagen sedente de madera: Shaka Nyorai (Sakyamuni).
Es el buda que ocupa el punto de partida del budismo, y en los templos Zen está en el centro como deidad principal. Probablemente, uno de los budas que más a menudo se encuentra «en el centro» de un templo.
Qué clase de buda es
Sakyamuni pertenece a la categoría de los nyorai.
«Shakamuni» se refiere a una persona histórica de los siglos V-VI a. C., en la India: Gautama Siddhartha. Hijo del rey de la tribu Shakya, dejó la vida palaciega a los veintinueve años y, a los treinta y cinco, alcanzó el despertar y pasó a ser llamado «Buddha» («el despierto»).
«Shakamuni» transcribe el sánscrito Śākyamuni, «el sabio de los Śākya». En japonés se le llama también Oshaka-sama.
«Shaka Nyorai» nombra al mismo buda.
El origen del relato
Todas las historias del budismo arrancan en Sakyamuni.
Nacido bajo unas flores en Lumbini, criado en un palacio sin carencias, Gautama vio un día por la ciudad a un anciano, a un enfermo, a un cadáver y a un asceta, y se conmocionó. Con la pregunta «¿no hay manera de escapar de este sufrimiento?», abandonó familia y trono y se hizo asceta.
Tras un largo periodo de práctica rigurosa, se sentó a meditar bajo un árbol bodhi y alcanzó el despertar.
Después predicó durante 45 años en distintas regiones y murió a los 80. Esa es, en líneas generales, la biografía tradicional.
Cómo se representa
Las imágenes de Sakyamuni adoptan varias formas:
- Sentado (zazō) — meditando. La forma más habitual en los templos Zen.
- De pie (ritsuzō) — predicando, o caminando hacia el nirvāṇa.
- Tanjōbutsu — pequeña imagen del recién nacido, señalando con un dedo al cielo y otro a la tierra.
Como en otros nyorai, los ornamentos son escasos. Aparece tras el despertar: sin las galas del palacio, vestido con un fino manto (kesa).
Los gestos de las manos:
- Zenjō-in — manos cruzadas sobre el regazo, gesto de meditación.
- Seppō-in — formando círculos con los dedos, gesto de la enseñanza.
- Semui-in y yogan-in — la mano derecha alzada, la izquierda hacia abajo: «aleja el temor» y «cumple el deseo».
- Gōma-in — la mano derecha tocando la tierra ante la rodilla, gesto que atestigua el despertar.
La imagen del Sōji-ji, sedente en meditación, encarna la propia tradición Zen.
Relación con las escuelas
Escuelas que tienen a Sakyamuni como deidad principal:
- Zen (Sōtō, Rinzai) — tradición que unifica práctica y vida cotidiana. Vuelve al zazen del propio Sakyamuni.
- Nichiren — entiende el Sutra del Loto como expresión verdadera del pensamiento de Sakyamuni.
- Risshū — basada en la disciplina monástica.
Más allá de eso, todas las escuelas respetan a Sakyamuni como fundador. Por eso, en muchos templos, también de otras tradiciones, la imagen principal es la de Shaka Nyorai.
En cambio, las escuelas de la tierra pura sitúan a Amida en el centro y la Shingon a Dainichi. Saber qué deidad preside cada escuela cambia la mirada al recorrer los templos.
Dónde encontrarlo en un templo
Templos representativos:
- Sōji-ji (Yokohama, Kanagawa) — gran sede de la escuela Sōtō. Imagen sentada de madera en el centro del pabellón principal.
- Eihei-ji (Fukui) — la otra gran sede Sōtō, un dōjō en las montañas.
- Kenchō-ji y Engaku-ji (Kamakura) — grandes templos Rinzai.
- Gran Buda de Kamakura (Kōtoku-in) — habitualmente atribuido a Amida, hay quien defiende que sería Shaka.
- Hōryū-ji (Nara) — tríada de Shaka del periodo Asuka.
- Kōryū-ji (Kioto) — además de Miroku, también imágenes de Shaka.
El Sōji-ji, a unos treinta minutos en tren desde Tokio, es una gran sede no demasiado turistificada donde se puede estar en silencio ante Shaka Nyorai.
La etiqueta del templo: solo se juntan las manos, sin dar palmas. Sobre la diferencia con la etiqueta del santuario, conviene leer también Cómo visitar un santuario.
Para cerrar
Sakyamuni es el buda que se sitúa en el origen del budismo.
Sin ornamentos llamativos, sin atributos especiales, sentado en silencio: en esa figura es donde, según la tradición, reside el despertar mismo.
Ante la imagen del Sōji-ji, pensar que ese silencio está unido al acontecimiento que ocurrió, hace milenios, bajo un árbol bodhi en la India puede dar otro tono al fondo del pabellón principal.